La testimonianza di Elvira Ricotta Adamo, aggredita su un tram. "Mi urlavano 'torna da dove sei venuta', 'noi ti sfamiamo'...Insultavano me, mio padre, i miei occhi"
La testimonianza di Elvira Ricotta Adamo, aggredita su un tram. "Mi urlavano 'torna da dove sei venuta', 'noi ti sfamiamo'...Insultavano me, mio padre, i miei occhi"
Roma - 3 de marzo de 2017 - H. 9:00 tranvía 3 verso la Stazione Trastevere. Dos mujeres sentadas delante de mí (entre ellas una angoleña) empiezan a hablar de problemas de salud y de transporte, iniciando un carrusel de insultos e improperios frente a los inmigrantes ("Todo es culpa vuestra", "Mandiamoli via", etc.). La signora seduta accanto a me interviene dicendo che la colpa andrebbe data alle istituzioni e al sistema bla bla, allora l'anziana signora si gira per urlarle contro e vede me.... ¡Eccola! ¡La colpevole di tutto!
Empezó a insultarme diciendo que quería volver a mi país, que no quería romper sus lazos con Italia, e incluso puntuaba sus palabras diciendo "stronza, vaff*, torna da te che qui non ti vogliamo". Al principio me sentí tranquila por ser ciudadana italiana de hecho y de derecho, por haber crecido aquí, por haber estudiado y trabajado aquí siempre y con una hermosa compañía, pero luego me di cuenta cuando otra señora angoleña empezó a decir que ¡tenía que comportarse como una mujer angoleña!
Allora provo a ribattere dicendo che il rispetto prescinde dall'età e dall'etnia e che il solo fatto di avere i capelli bianchi non loro il diritto di insultarmi così. Siguen insultando y yo comento: "Qué tristeza, señora, espero que no tenga hijos a los que engañar con esta mala educación". Niente.
Procedono sosta entrambe a inveire urlando contro di me, una addirittura mi dà un colpo sulla spalla, al punto che intervengono le altre persone sul tram provandole a fermare dicendo che avevo ragione io, addirittura il conducente si ritrova a fermare due volte il tram uscendo da gabbiotto e urlando "la volete finire? Io sono stato adottato e vengo dal Bangladesh... e quindi?" e una delle donne risponde "te devi buttare nel fiume".
En ese momento sigo intentando no contestar más porque no merece la pena, pero se me acelera la sangre al seguir sintiendo que me insulta a mí, a mi padre, a mis ojos. Allora non mi trattengo più e urlo "guardate io ho sempre creduto che la razza fosse só una, quella umana. Ammetto che conoscendovi oggi inizio a pormi qualche domanda, di certo non posso essere della vostra stessa razza".
Nada. Continuano imperterrite con le loro arringhe "io ti sfamo, pago le tasse per te, tornatene da dove vieni, vaff*, str*, zozza". También hay mil semáforos en la calle Trastevere que todos utilizamos. Es un viaje interminable. Afortunadamente, la lista continúa entre nosotros y las demás personas que han tomado mi parte (y las del autista en este punto). Una vez de vuelta en la capilla, me levanto para dar un paseo y una de las chicas me pide que la ayude donde estoy.
Ahora, en primer lugar, me dice "no deberías andar por este país" y yo le respondo "guardi, la mejor respuesta que te puedo dar es una sonrisa. Y entonces me doy cuenta de que será la ley la que se ocupe primero de este país, en comparación conmigo". Quanno ce vo ce vo.
Este episodio me hizo darme cuenta de que aún queda mucho trabajo por hacer. Las leyes municipales no serán suficientes. La discriminación cultural y social está tan arraigada que será difícil eliminarla. Pero seamos realistas.
Elvira Ricotta Adamo
Elvira Ricotta Adamo, italiana de 29 años, nació en Filipinas y creció en Sicilia, adonde llegó cuando sólo tenía 12 días. Trabaja en Roma como contable en una agencia de marketing. Es fundadora y miembro de la junta directiva de QuestaèRoma, una asociación que lucha contra todas las formas de discriminación.
Fuente: http://www.stranieriinitalia.it/attualita/attualita/attualita-sp-754/signore-che-mi-insultate-non-siamo-della-stessa-razza.html 06.03.2017