Un nuevo informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) entrevistó a 1.970 migrantes de 39 países africanos que viven en 13 países europeos. El objetivo era aclarar por qué las personas emigran por canales irregulares y qué experimentan cuando lo hacen.
Titulado "Escalando muros: voces de los emigrantes irregulares africanos a Europa", el documento se elaboró para colmar las lagunas de la base de datos mundial y mostrar una imagen más clara de por qué los emigrantes irregulares se desplazan de África a Europa.
Este es el segundo de una serie de informes del PNUD que documentan los viajes de mujeres y hombres jóvenes africanos. El primero exploraba lo que lleva a algunos migrantes a caer en brazos del extremismo violento.
Los inmigrantes irregulares que hicieron el arduo viaje de África a Europa volverían a hacerlo, a pesar de ser conscientes de los peligros del viaje.
Unos 93% de los casi 2.000 inmigrantes irregulares entrevistados se enfrentaron a peligros en su viaje, pero sólo 2% afirmaron que un mayor conocimiento de los riesgos les llevaría a quedarse en casa.
Estas y otras conclusiones se desprenden de un informe histórico del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Titulado Trepando muros: voces de los emigrantes irregulares africanos a Europa, el documento se elaboró para colmar las lagunas de la base de datos mundial y mostrar una imagen más clara de por qué los emigrantes irregulares se desplazan de África a Europa.
Cuestionar las ideas preconcebidas sobre la inmigración irregular
El informe, en el que se entrevistó a 1.970 migrantes de 39 países africanos en 13 países europeos -todos los cuales afirmaron haber llegado a Europa por medios irregulares y no por motivos de asilo o protección- pone en tela de juicio los supuestos comunes sobre la migración irregular de África a Europa.
El informe concluye que conseguir trabajo no era la única motivación para desplazarse y que no todos los emigrantes irregulares eran considerados pobres en África o tenían niveles de educación más bajos.
58% de ellos trabajaban o estudiaban en el momento de la salida, y la mayoría de los que trabajaban ganaban salarios competitivos. Aun así, alrededor de 50% de los que trabajaban afirmaron que no ganaban lo suficiente. De hecho, para dos tercios de los entrevistados, ganar o la perspectiva de ganar en sus países de origen no les impedía emigrar.
Los entrevistados también pasaron al menos tres años más en el sistema educativo que sus compañeros en sus países de origen.
"Escalando Muros pone de relieve que la migración es un reflejo del progreso del desarrollo en África, aunque este progreso sea desigual y no lo suficientemente rápido como para satisfacer las aspiraciones de todos", señaló Achim Steiner, Administrador del PNUD.
Según él, la falta de elección o "las barreras a las oportunidades emergen de este estudio como factores críticos" en el escenario migratorio de estos jóvenes.
"Al aclarar por qué las personas migran a través de canales irregulares y lo que experimentan cuando lo hacen, 'Trepando Muros' contribuye a un debate crítico sobre el papel de la movilidad humana en la promoción del progreso hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)", añadió Steiner.
Apoyo económico a las familias e Igualdad salarial entre hombres y mujeres
La aparente vergüenza de no cumplir su "misión" de enviar fondos a sus familias y comunidades se reveló como un factor importante que impedía a los entrevistados regresar, y 53% de ellos recibieron al menos algún tipo de ayuda económica de sus familias y amigos para sufragar los gastos del viaje.
Una vez en Europa, la gran mayoría (78%) de los que percibían un salario enviaban dinero de vuelta. Los encuestados que cobraban en Europa enviaban de vuelta, por término medio, un tercio de sus ingresos mensuales, lo que, sin embargo, representa 85% del total de sus ingresos mensuales en sus países de origen.
El informe también descubrió que la experiencia de estar en Europa es diferente para hombres y mujeres: la diferencia salarial entre hombres y mujeres en África se invierte profundamente en Europa, con las mujeres ganando 11% más que ellos - y en contraste con ellas que antes cobraban 26% menos en África. También es mayor la proporción de mujeres que envían dinero de vuelta, incluso entre las que no cobran.
Sin embargo, también se observaron diferencias de género en las experiencias delictivas, con una proporción ligeramente mayor de mujeres víctimas de un delito en los seis meses anteriores a la entrevista que de hombres, y sufriendo un número significativamente mayor de agresiones sexuales.
Escalando muros: voces de los emigrantes irregulares africanos a Europa
Trepando Muros" es un llamamiento para seguir ampliando las oportunidades y opciones en África al tiempo que se pasa de una migración "no gobernada" a otra "gobernada", según el Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular.
Este es el segundo de una serie de informes del PNUD que documentan los viajes de mujeres y hombres jóvenes africanos. El primer informe de la serie exploraba lo que lleva a algunos migrantes a los brazos del extremismo violento.
Las voces de los inmigrantes irregulares
A continuación figuran algunas de las declaraciones obtenidas en la formulación del informe.
"Si tienes una familia, tienes que asegurarte de que tengan comida, cobijo, medicinas y educación. Tengo una hija pequeña. La gente podría preguntarme qué clase de padre soy por dejar atrás a mi mujer y a mi hija. Pero, ¿qué clase de padre sería si me quedara y no pudiera darles una vida decente?". - Yerima
"La idea para intentar reducir la carga de la migración es examinar sus causas. Son... políticas gubernamentales que atrincheran a la gente en la pobreza, que no desarrollan nada. Escuelas que no existen, problemas de salud y corrupción, represión. Esto empuja a la gente a emigrar". - Serge
"Dentro de cinco años, me veo en mi país de origen. Durante cinco años, (mi familia) no nos hemos visto. Llegará un día en que nos veamos. Y cuando vuelva a mi país, no creo que lo haga". - Mahamadou
"Se trataba de ganar dinero. Pensando en mi madre y mi padre. Mi hermana mayor. Mi hermana menor. Para ayudarlos. Esa era mi presión. Por eso Europa". - Drissa
"Cuando me fui al extranjero, pasé tres años y ocho meses fuera. Echaba mucho de menos a mi familia. A veces no podía dormir por la noche. Siempre estaba pensando en mi familia, en mi mujer y mis hijos, en lo que les pasaría conmigo allí." - Drissa
"Empecé a trabajar cuando era muy joven. Estar sin hacer nada no es lo mío. Somos muchos los que estamos en esta situación; queremos trabajar, queremos levantarnos por la mañana, ir a trabajar, cuidar de nuestros hijos. Porque, para muchos de nosotros, la inmigración significa cuidar de nosotros mismos, cuidar de nuestras familias en casa, al tiempo que participamos en el país que nos ha dejado entrar. Así que la idea es ser útiles, y por eso luchamos". - Sarga
"Cuando (mi mujer) me llamó y me dijo que no había dinero, me eché a llorar. Porque donde yo estaba no había dinero, pero yo sabía que ella necesitaba dinero aquí. Así que lloré". - Drissa
"Siempre me acuerdo de mi madre y mi padre. Siempre piensan en mí. Cuando vuelva, estarán contentos. Mis amigos estarán contentos. Yo también seré feliz". - Mahamadou
Datos del informe
- 58% de los entrevistados tenían ingresos (49%) o estaban estudiando (9%) en el momento de la salida. Para la mayoría de los que tenían ingresos, parece que éstos eran competitivos en el contexto nacional.
- Para 66% de los entrevistados, tener ingresos o la perspectiva de tenerlos no fue un factor que limitara su decisión de emigrar.
- 62% de los encuestados consideran que han sido tratados injustamente por sus gobiernos, y muchos de ellos señalan la etnia y las opiniones políticas como razones del trato injusto percibido.
- 77% sintieron que su voz no era escuchada o que el sistema político de su país no les daba la oportunidad de ejercer influencia sobre el gobierno.
- 41% de los entrevistados afirmaron que "nada" habría cambiado su decisión de emigrar a Europa.
- Los ingresos medios en Europa superan con creces los ingresos medios en África, incluso en términos reales.
- Entre las personas con ingresos (en África y Europa), por término medio, los encuestados enviaban de vuelta algo menos de un tercio de sus ingresos en Europa, lo que representa 85% de sus ingresos totales en África y más de 90% en términos reales.
- Por término medio, las mujeres ganan más que los hombres (en comparación con niveles relativamente más bajos en sus países de origen), y una mayor proporción de ellas devuelve dinero, declarando menores niveles de privación y mayores niveles de bienestar.
- Los resultados sugieren que quienes no quieren vivir permanentemente en Europa tienen más oportunidades de ingresos. Un mayor porcentaje de este grupo también tiene derecho legal a trabajar y envía dinero a su país de origen.
- 67% de los que no quieren quedarse permanentemente en Europa dijeron que sus comunidades estarían contentas si volvieran, frente a 41% de los que querían vivir permanentemente en Europa.
