La migración internacional de personas es un tema de la agenda mundial de difícil comprensión para las políticas públicas de las naciones afectadas por estos desplazamientos. El a veces insostenible principio de prioridad nacional (primero los nacionales y luego los extranjeros) se ve a menudo influenciado por actores, circunstancias o motivos no necesariamente legítimos. Al final, esta carencia se traduce en situaciones de vulnerabilidad y riesgo para la propia integridad de los migrantes.
“Migrantes en prisión. La incriminación de los migrantes en México, otro destino trágico”
La migración internacional de personas es un tema de la agenda mundial de difícil comprensión para las políticas públicas de las naciones afectadas por estos desplazamientos. El a veces insostenible principio de prioridad nacional (primero los nacionales y luego los extranjeros) se ve a menudo influenciado por actores, circunstancias o motivos no necesariamente legítimos. Al final, esta carencia se traduce en situaciones de vulnerabilidad y riesgo para la propia integridad de los migrantes.
Merece la pena mencionar algunos ejemplos. En los países más grandes de la Unión Europea (UE), como Alemania, Italia, Francia y Reino Unido, por citar algunos casos, hemos asistido a la aparición de formaciones políticas de perfil racista e incluso nazi, que han aprovechado de forma oportunista el clima de decepción ciudadana en relación con los partidos tradicionales, por lo que han conseguido hacerse con el voto de un número significativo de personas en sus respectivos países. Esta condición de nuevos actores en la política local ha llevado a los llamados grandes partidos a alinearse con políticas antieuropeas y antiinmigración, tratando de recuperar las preferencias de los ciudadanos decepcionados por la política tradicional.
