A finales de 2016, 65,6 millones de personas se vieron obligadas a desplazarse en todo el mundo como consecuencia de persecuciones, conflictos, violencia o violaciones de los derechos humanos. Esto supuso un aumento de 300.000 personas con respecto al año anterior, y la población mundial de desplazados forzosos se mantuvo en un nivel récord.
A finales de 2016, 65,6 millones de personas se vieron obligadas a desplazarse en todo el mundo como consecuencia de persecuciones, conflictos, violencia o violaciones de los derechos humanos. Esto supuso un aumento de 300.000 personas con respecto al año anterior, y la población mundial de desplazados forzosos se mantuvo en un nivel récord.
