Expertos en derechos humanos de las Naciones Unidas instan al gobierno de Francia a idear medidas a largo plazo para proporcionar acceso a agua potable y saneamiento a los migrantes en Calais y otras zonas de la costa norte francesa.
16 de octubre de 2017 - Expertos en derechos humanos de las Naciones Unidas instan al Gobierno de Francia a idear medidas a largo plazo para proporcionar acceso a agua potable y saneamiento a los migrantes en Calais y otras zonas de la costa norte francesa.
Tras el desmantelamiento de los llamados campamentos de la ‘Jungla de Calais’ en noviembre de 2016, los migrantes siguieron regresando a la zona. Muchos viven sin refugio ni acceso adecuado a agua potable, aseos o instalaciones para lavarse.
“Es preocupante que unos 700 migrantes en Calais y la zona de Calais dependan temporalmente de sólo 10 lavabos portátiles y agua de 10 grifos”, declaró el Relator Especial de la ONU sobre los derechos humanos al agua y al saneamiento, Léo Heller, en un comunicado de prensa de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH).
A pesar de la decisión del Conseil d'État, máximo tribunal administrativo de Francia, que reafirma la obligación del Estado francés de proporcionar acceso al agua y al saneamiento a los migrantes de Calais, las autoridades locales se han negado a aplicar medidas concretas.
“Los derechos humanos se aplican a todos, incluidos los migrantes, independientemente de su condición. En consecuencia, el reconocimiento legal por parte del tribunal francés de la obligación de derechos humanos de proporcionar acceso a agua y saneamiento debe ser elogiado, pero la autoridad de estas decisiones se ve disminuida si no se aplican en la práctica”, dijo el Relator Especial sobre los derechos humanos de los migrantes, Felipe González Morales.
Los migrantes de los campamentos de Grande-Synthe, Tatinghem, Angres y Dieppe cuentan con la ayuda de voluntarios y organizaciones no gubernamentales (ONG). Éstas abren sus instalaciones y facilitan transporte a las instalaciones deportivas para que los migrantes puedan utilizar los aseos y ducharse como solución provisional.
El grupo de expertos de la ONU instó a la comunidad internacional a unirse a los llamamientos que hacen hincapié en la obligación primordial del Gobierno de proporcionar una solución duradera a la situación. A principios de año, los relatores especiales se pusieron en contacto con el gobierno para pedir aclaraciones sobre la situación.
Los relatores especiales y expertos independientes son nombrados por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, con sede en Ginebra, para examinar un tema concreto de derechos humanos o la situación de un país e informar al respecto. Los cargos son honoríficos y los expertos no forman parte del personal de la ONU, ni reciben remuneración por su trabajo.
Fuente: Noticias ONU
