Los mortíferos ataques del grupo armado Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF) han obligado a unas 5.800 personas a huir de múltiples lugares de desplazamiento en la provincia de Ituri, en el este de la República Democrática del Congo.
El 31 de mayo, las ADF atacaron simultáneamente lugares de desplazamiento y pueblos cercanos a las localidades de Boga y Tchabi, matando a 57 civiles -entre ellos siete niños- a los que dispararon y atacaron con machetes. Varios más resultaron heridos y 25 personas fueron secuestradas, mientras que más de 70 refugios y tiendas fueron incendiados.
Sólo en la ciudad de Boga murieron 31 mujeres, niños y hombres. Familiares desconsolados contaron a los socios del ACNUR que muchos de sus parientes fueron quemados vivos en sus casas.
ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, está indignada por esta última de una serie de atrocidades cometidas por grupos armados en el este de la RDC. Pedimos que se refuerce urgentemente la seguridad en la región para proteger la vida de los civiles, muchos de los cuales han sido atacados y obligados a huir en múltiples ocasiones, y reiteramos nuestro llamamiento a todas las partes para que respeten el carácter humanitario de los lugares de desplazamiento.
Por temor a nuevos ataques, miles de personas han huido de Boga a varias localidades cercanas prácticamente sin nada más que la ropa que llevaban puesta.
Aunque algunos todavía tenían que dormir en el monte a la intemperie, la mayoría de los desplazados han sido acogidos por familias de acogida empobrecidas, que ya luchaban con recursos limitados. Otros han buscado refugio en iglesias abarrotadas.
La inseguridad en la zona también está afectando a la labor humanitaria. Los centros de salud se vieron obligados a suspender temporalmente sus actividades y evacuar a su personal a Bunia, la capital de Ituri. La oficina de una de las organizaciones humanitarias asociadas a ACNUR fue saqueada, dejando a miles de personas sin ayuda vital.
Los equipos del ACNUR se encuentran actualmente sobre el terreno evaluando las necesidades de los desplazados forzosos y de la comunidad de acogida.
Más de cinco millones de personas se han visto desarraigadas por la inseguridad y la violencia en la República Democrática del Congo. Sólo en la provincia de Inuri hay 1,7 millones de desplazados.
Mientras tanto, el llamamiento financiero de ACNUR de $204,8 millones de dólares para la RDC en 2021 sólo está financiado en un 18%.
