Unesco: 47% de los niños refugiados del mundo no van a la escuela

Una publicación revela que 84% de los adolescentes tampoco van a la escuela

En todo el mundo, alrededor de 47% de niños refugiados no estaban matriculados en la educación primaria, y 84% de adolescentes refugiados (entre 15 y 17 años) no estaban en la educación secundaria en 2016. La información forma parte de la publicación Proteger el derecho de los refugiados a la educaciónlanzada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

El documento analiza cuestiones sobre el derecho a la educación de los refugiados, el marco jurídico internacional del derecho a la educación y los instrumentos normativos que lo garantizan a todas las personas, incluidos los refugiados y quienes viven en estas condiciones. Según la publicación, más de 65 millones de personas solicitan asilo, son desplazados internos o refugiados.

La mitad de los refugiados del mundo son menores de 18 años. La duración media del exilio de un refugiado es de unos 20 años, "que es más que toda una infancia y representa una fracción significativa de los años productivos de la vida de una persona", evalúa el documento.

"Todas las personas, refugiados, migrantes y desplazados forzosos tienen derecho a la educación, un medio considerado indispensable para la plena realización de los demás derechos humanos. De hecho, la educación proporciona a los refugiados las herramientas intelectuales necesarias para construir el futuro de sus propios países o para aportar una contribución significativa a los países que les ofrecen cobijo, protección y una visión de futuro", afirma la Unesco.

Según la publicación, el cumplimiento del derecho a la educación de los refugiados se enfrenta a varios retos, que se han hecho más visibles con la crisis de refugiados en Oriente Medio y Europa, aunque la mayoría de los refugiados del mundo se encuentran en regiones en desarrollo.

Además del acceso a la educación, la publicación señala la intolerancia, la xenofobia, las agresiones, las tensiones nacionales y étnicas y los conflictos como otros factores que afectan a los grupos de refugiados en muchos lugares del mundo. Según el documento, "las personas desplazadas son a veces detenidas durante largos periodos y sin motivo legítimo".

Para la Unesco, es necesario un mayor esfuerzo de los países para asegurar una educación de calidad y garantizar así sociedades pacíficas.

"La educación es una herramienta importante para garantizar sociedades pacíficas. Una educación de calidad es un medio importante para contrarrestar la intolerancia en las actitudes individuales y conducir a una sociedad más integradora. Es un primer paso para prevenir el racismo, la xenofobia y otros tipos de discriminación. Por tanto, hay que hacer más esfuerzos en los países de acogida para enseñar los derechos humanos, el respeto, la tolerancia y la valoración de la diversidad".

Acceso a la educación

La publicación señala que entre los refugiados, sólo 50% de los niños asisten a la educación primaria y sólo 25% cursan la secundaria.

"En Oriente Medio y el Norte de África, los países han invertido considerables recursos en la última década para aumentar la escolarización de los niños. Sin embargo, recientemente este progreso se ha detenido. Millones de niños han visto sus vidas destrozadas y sus escuelas destruidas por los conflictos", afirma el documento.

El documento señala el caso de Siria, que había logrado el acceso universal a la educación primaria en 2000, pero en junio de 2016, 60% de los niños asistían a la educación primaria y al primer nivel de educación secundaria, y 2,1 millones de niños y adolescentes estaban sin escolarizar

"Sin acceso a la educación secundaria, los niños y adolescentes refugiados son vulnerables al trabajo infantil, la explotación y los problemas de comportamiento negativos, como las drogas y la pequeña delincuencia, asociados a la ociosidad y la desesperanza. La educación de las niñas también puede protegerlas de los matrimonios y/o embarazos precoces y de los riesgos de explotación sexual", afirma la publicación.

Barreras

Otro aspecto destacado por la publicación es la barrera lingüística, que provoca una reducción de la escolarización entre los refugiados. Para la Unesco, en los sistemas educativos nacionales deben incluirse medidas eficaces para la inclusión de los estudiantes refugiados.

"La ayuda a los refugiados es necesaria y puede prestarse de diversas maneras, como becas o exenciones de tasas para estudiantes extranjeros, o el aumento de la enseñanza a distancia y las plataformas de aprendizaje electrónico. Sin embargo, además de medidas específicas, la inclusión efectiva de los refugiados en los sistemas educativos nacionales debe requerir un enfoque global que también tenga en cuenta las necesidades de las comunidades locales de acogida."

Para la Organización, estos sistemas también deben tener en cuenta la cualificación de los profesores e incluir elementos para retenerlos, como remuneración, formación y recursos didácticos para la enseñanza y el aprendizaje de niños vulnerables, incluidos los que sufren traumas.

Fuente: agenciabrasil

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