Un nuevo informe de la ONU señala una importante contribución del trabajo infantil y la trata de seres humanos en los niveles iniciales de las cadenas de producción, en las actividades extractivas y la agricultura, lo que dificulta la visibilidad, diligencia e identificación de dichas actividades. América Latina encabeza las estimaciones de trabajo infantil en este sector, con 26%.
El informe “Erradicar el trabajo infantil, el trabajo forzoso y la trata de seres humanos en las cadenas de suministro” ha sido elaborado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
El documento proporciona, por primera vez, estimaciones del trabajo infantil asociado al sector en diversas regiones: 26% en América Latina y el Caribe; 12% en Asia Meridional y Central y otras 12% en África Subsahariana, así como 9% en África Septentrional y Asia Occidental.
Un nuevo informe de la ONU señala una importante contribución del trabajo infantil y la trata de seres humanos en los niveles iniciales de las cadenas de producción, en las actividades extractivas y la agricultura, lo que dificulta la visibilidad, diligencia e identificación de dichas actividades. América Latina encabeza las estimaciones de trabajo infantil en este sector, con 26%.
El informe “Acabar con el trabajo infantil, el trabajo forzoso y la trata de seres humanos en las cadenas de suministro” ha sido elaborado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). El documento proporciona, por primera vez, estimaciones del trabajo infantil asociado al sector en diversas regiones: 26% en América Latina y el Caribe; 12% en Asia Meridional y Central y otras 12% en el África Subsahariana, así como 9% en África Septentrional y Asia Occidental.
“Los bienes y servicios que compramos se componen de materiales procedentes de diversos países de todo el mundo y se procesan, ensamblan, empaquetan, transportan y consumen a través de fronteras y mercados”, recordó el Director General de la OIT, Guy Ryder. “Este informe muestra la urgente necesidad de una acción eficaz para hacer frente a las violaciones de los derechos laborales fundamentales que tienen lugar en las cadenas de producción”, advirtió.
El informe muestra varias áreas en las que los gobiernos y las empresas pueden hacer más. Señala el papel fundamental de los Estados a la hora de abordar las lagunas en la legislación, el cumplimiento y el acceso a la justicia (que crean espacio para las infracciones) y de establecer marcos para una conducta empresarial responsable. El documento también examina cómo los gobiernos pueden dar ejemplo integrando consideraciones de diligencia debida en sus propias actividades, como compradores de bienes y servicios, propietarios de empresas y proveedores de créditos y préstamos.
En su intervención en el Foro por la Paz de París, el Secretario General de la OCDE, Ángel Gurría, afirmó que los resultados, basados en la metodología que la Organización ha aplicado en diversos contextos y entornos económicos, refuerzan la necesidad de que los gobiernos aumenten y refuercen sus iniciativas para garantizar que las empresas respeten los derechos humanos en sus operaciones y en todas las cadenas de producción.
El informe también describe un amplio enfoque preventivo centrado en las causas del problema, incluidas las privaciones familiares e infantiles, especialmente en los segmentos subcontratados de las cadenas de producción que operan en la economía informal, donde el riesgo es mayor.
“Estos resultados dejan claro que los esfuerzos contra la trata de seres humanos en el sector serán insuficientes si no se extienden más allá de los proveedores inmediatos para incluir a los agentes que participan en actividades extractivas y agrícolas, y que sirven de insumos para otras industrias”, declaró el Director General de la OIM, António Vitorino.
Para las empresas, el documento refuerza la necesidad de un método integral, a lo largo de toda la cadena de producción, con el rigor necesario, que incluya el análisis, la prevención y la mitigación de los impactos negativos sobre los derechos humanos, así como cauces legítimos para resolver los casos en que las empresas hayan causado o contribuido a causar impactos adversos.
Las estimaciones se realizaron combinando datos sobre el total estimado de niños en situación de trabajo infantil con información sobre flujos de mercado y cadenas de valor entre países y fronteras. El mismo ejercicio se realizó con la trata de seres humanos.
“El trabajo infantil es una grave violación de los derechos humanos que tiene consecuencias negativas de por vida para el desarrollo físico, mental y social de los niños. El informe muestra múltiples presiones, como la pobreza, la violencia y la discriminación, que aumentan la vulnerabilidad de los niños al trabajo infantil. Nuestros asociados piden un enfoque holístico para abordar los orígenes del trabajo infantil, proporcionar acceso a una educación de calidad y reforzar los sistemas de protección de la infancia”, declaró Henrietta Fore, Directora Ejecutiva de UNICEF.
El estudio se elaboró en respuesta a la petición de los ministros de Trabajo y Empleo del G20 de estudiar las violaciones de los derechos laborales en las cadenas de producción y ofrece una perspectiva interinstitucional única sobre las causas de estas violaciones de los derechos humanos y las prioridades de los gobiernos, las empresas y los socios de la sociedad para combatirlas.
El informe Alianza 8,7 se puso en marcha como parte de los esfuerzos para acelerar la acción hacia la consecución de la meta 8.7 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que insta a los gobiernos a poner fin al trabajo infantil para 2025 e implantar medidas eficaces para acabar con el trabajo forzoso, la esclavitud moderna y la trata de seres humanos para 2030.
Acceda a aquí el informe completo, en inglés.
Para más información
OIT - Departamento de Comunicación e Información Pública
Teléfono +4122/799-7912, correo electrónico newsroom@ilo.org
OCDE -Juliet Lawal,
Teléfono +33 1 45 24 97 40, Correo electrónico Juliet.LAWAL@oecd.org
OIM - División de Comunicación y Medios
Safa Msehli
Teléfono +41794035526, correo electrónico smsehli@iom.int
UNICEF
Sohini Roychowdhury
Teléfonos +41 22 909 5439, +41 79 533 5264, correo electrónico sroychowdhury@unicef.org
