Los brasileños que viven en Atlanta/EE.UU. se enfrentan ahora a un nuevo panorama: la elección de Barak Obama, en plena crisis económica, abre expectativas de cambio a varios niveles. La victoria demócrata representa, en principio, una opción más favorable para los inmigrantes -al fin y al cabo, Obama es hijo de un no estadounidense-, pero aún es pronto para hacer predicciones precisas.
Lúcia Ribeiro
