23 de agosto de 2017

idi spaEl presidente de Estados Unidos, Donald Trump, viajará este martes a la zona fronteriza de Yuma, Arizona, que colinda con el estado de Sonora, donde destacará una baja del 46% en el cruce de inmigrantes indocumentados en esa región y la necesidad de edificar el muro que propone para la frontera con México, adelantaron funcionarios de su gobierno.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, viajará este martes a la zona fronteriza de Yuma, Arizona, que colinda con el estado de Sonora, donde destacará una baja del 46% en el cruce de inmigrantes indocumentados en esa región y la necesidad de edificar el muro que propone para la frontera con México, adelantaron funcionarios de su gobierno.

“Del 1 de enero al 31 de julio de este año, se han detenido en el sector fronterizo de Yuma a más de 126 mil inmigrantes indocumentados, lo que representa una reducción del 46% de aprehensiones respecto al mismo periodo de tiempo en 2016”, informó un funcionario del Departamento de Seguridad Interior, durante una teleconferencia organizada por la Casa Blanca.

Los tres funcionarios que hablaron con los reporteros destacaron que durante la visita del presidente Trump al sector de Yuma, hablará de la necesidad de construir el muro en la frontera con México, que es uno de sus proyectos primordiales de la estrategia para contener a la inmigración indocumentada.

Uno de los funcionarios, perteneciente al Buró de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), explicó que hace un par de años en el sector de Yuma existía solamente un muro de 8.3 kilómetros de longitud, y que ahora esa edificación es de 102 kilómetros de largo. “Gracias a la extensión del muro, y en combinación con un aumento en el uso de la tecnología y la eficacia del personal fronterizo, en los siete meses de este año se ha dado un baja del 83% en el cruce de inmigrantes indocumentados en Yuma”, destacó el funcionario de CBP.

En la conferencia de prensa, los tres funcionarios del Departamento de Seguridad Interior adelantaron que el presidente Trump viajará a la región fronteriza a “destacar el éxito” de sus políticas antimigratorias en apenas siete meses de su mandato.

Para subrayar el éxito de Trump en contener a la inmigración indocumentada, los funcionarios se limitaron a dar cifras registradas únicamente en el sector que recorrerá el mandatario.

Por ejemplo, de entre los más de 126 mil inmigrantes indocumentados detenidos del 1 de enero al 31 de julio pasado, 62 mil 687 no son ciudadanos mexicanos.

Respecto a la cifra de menores de edad detenidos en su intento por ingresar como indocumentados a Estados Unidos, los funcionarios mencionaron que en los últimos siete meses se aprehendieron a 14 mil 282 menores de edad que viajaban sin la compañía de personas adultas, lo que significa una reducción del 54% con respecto al mismo periodo de tiempo en 2016.

“El presidente dejará en claro que el gobierno está decidido a restaurar la seguridad fronteriza y a aplicar la ley”, dijo uno de los tres funcionarios del Departamento de Seguridad Interior.

En Yuma, de acuerdo a los datos ofrecidos, antes que arrancara la presidencia de Trump, el intento diario de cruce fronterizo por parte de inmigrantes indocumentados era de 800 personas, en promedio. “Ahora es menos”, enfatizó uno de los funcionarios que omitió especificar con números la estadística.

Los colaboradores de Trump agregaron que el mandatario abogará por la construcción del muro en la frontera con México, porque es una herramienta efectiva para contener el flujo migratorio y que además proporciona mayor seguridad a los agentes de la Patrulla Fronteriza y a las comunidades tanto estadunidenses como mexicanas asentadas en la zona limítrofe.

El Departamento de Seguridad Interior expuso que el presidente Trump tiene la firme determinación de incrementar 10 mil agentes más a la fuerza de la aplicación de las leyes migratorias, lo que se verá reflejado próximamente en el número de deportaciones de inmigrantes indocumentados con antecedentes penales, sentenciados por haber cometido delitos graves o simplemente por ser fugitivos de las leyes migratorias.

Esta misma tarde, después de su visita al sector fronterizo de Yuma, Trump viajará a la ciudad de Phoenix, en el estado de Arizona, donde participará en un evento de carácter electoral y se rumora que podría anunciar el perdón al exalguacil del Condado de Maricopa, Joe Arpaio, quien durante 24 años de labor, intensificó las estrategias para capturar a inmigrantes indocumentados a quienes trataba como criminales convictos.

El pasado 31 de julio, Arpaio fue declarado culpable del delito de “desacato” de una orden de un juez federal en 2011, que le pedía dejar de perseguir por razones raciales a los inmigrantes indocumentados. La audiencia de sentencia contra Arpaio está calendarizada para el próximo 5 de octubre. De ser confirmado culpable de desacato, sería sentenciado a por lo menos 6 meses de cárcel. El perdón de Trump lo libraría de poner un pie en prisión

Fonte: Proceso

Niños, niñas y adolescentes migrantes: carne de cañón 2 ComentariosEn el 2014, salió Obama con sus once ovejas a dar una conferencia de prensa con carácter de urgente, fue por allá de principios de verano; habló de una crisis de niños migrantes que viajaban solos hacia Estados Unidos en busca de sus padres o huyendo de la violencia en sus países de origen.
Por supuesto, no se habló de la violencia institucionalizada, se refirió a las maras, como clicas criminales. La “crisis” como él le llamó, tiene más de 20 años, y ha tenido carácter de urgente desde entonces.
Viene a raíz de la creación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, que involucra a México, Estados Unidos y Canadá (1991). Posteriormente viene el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Domincana (2004). De aquí nos vamos a el Plan Mérida o Plan México (2008). Copia del Plan Colombia. Para terminar de rematar crean el Plan Alianza para la Prosperidad del Triángulo Norte de Centroamérica en el (2015).
Los medios de comunicación en español, en Estados Unidos, se encargaron de propagar la noticia y regarla como pólvora, en menos de dos días ya estaban las alertas y se realizaban programas especiales, en periódicos, revistas, radios y televisión. Viajaban a la frontera entre México y Estados Unidos, otros más avorazados, se fueron hasta el triángulo norte de Centroamérica y se metieron hasta la cocina de las casas en los arrabales, la meta era sacar la mejor ventaja de la tragedia permanente de esos niños.
Así fue como vimos entrevistas y reportajes de niños, niñas y adolescentes cruzando el río Bravo o aventándose el desierto entre Sonora y Arizona. Mediatizando esta tragedia se acuerpaba la denuncia de Obama, la mentada crisis, y así con el pretexto de que esos niños estaban en peligro, militarizar desde al frontera sur de Estados Unidos, hasta Honduras.
Entre mediados del 2014 y el 2015 se implementaron el Plan Frontera Sur, en México, y el Plan Maya-Chortí, entre Guatemala, El Salvador y Honduras. ¿La excusa? Enfrentar al crimen organizado, que tenía que ver con el secuestro, abuso y asesinato de migrantes en tránsito y el tráfico de drogas. Pero el objetivo fundamental era minar la región, por la creación del Canal de Nicaragua.
Un mes duró la bulla de los medios de comunicación con la crisis de los niños migrantes. Después le dieron carpetazo, el gobierno de Estados Unidos y los de México y el triángulo norte de Centroamérica ya tenían lo que querían.
En el 2014 cuando explotó la crisis, -según Obama- se creó un programa de apoyo, donde esos niños al llegar a Estados Unidos podían solicitar asilo. Eran miles los que viajan –como lo han venido haciendo desde hace 20 años- y a pocos se les otorgaba el asilo, la mayoría era deportada. Hace unos días la administración Trump canceló el programa y estos niños ahora serán deportados a la brevedad.
No es la administración Trump, es el sistema. El año pasado en una reunión en la ONU, los gobiernos de Honduras, Guatemala y El Salvador, enviaron a su delegada a que fuera a decir que los niños, niñas y adolescentes que viajaban solos hacia Estados Unidos no lo hacían porque en sus países estuvieran en peligro de muerte, sino porque los llamaba la ambición de la riqueza y el sueño americano. Ellos con esto estaban preparando el terreno para la cancelación de ese programa, que hubiera sucedido de cualquier forma, sin importar quién fuera el presidente.
Lograron su objetivo, militarizaron la región, con esto los mismos gobiernos, que trabajan en la impunidad, son los encargados de secuestrar, violentar y asesinar a migrantes en tránsito, con el pretexto de combatir la trata de personas y el narcotráfico. Pero no solo eso, implementaron el mismo guión del Plan Colombia en la región para seguir con los ecocidios, las limpiezas sociales, las negociaciones con las empresas transnacionales –minerías- y la violencia intitucionalizada. ¿Los perjudicados? Los mismos de siempre. Seguirán las migraciones forzadas, y estos niños, niñas y adolescentes que en los últimos 3 años, tenían la esperanza de pedir asilo en Estados Unidos, serán dejados a su suerte, para que el crimen organizado, desde los gobiernos los sigan utilizando como carne de cañón.