28 de agosto de 2017

idi spaVeracruz es un estado en el que el fenómeno migratorio es una realidad permanente, es un lugar no sólo de paso sino incluso de destino. El territorio veracruzano es frecuentemente atravesado por migrantes en busca del sueño americano, que por desgracia no siempre logran y no siempre lo alcanzan en las condiciones que se debiera.

Veracruz es un estado en el que el fenómeno migratorio es una realidad permanente, es un lugar no sólo de paso sino incluso de destino. El territorio veracruzano es frecuentemente atravesado por migrantes en busca del sueño americano, que por desgracia no siempre logran y no siempre lo alcanzan en las condiciones que se debiera. Lamentablemente la vida del migrante está marcada por mucho sufrimiento y son objeto de todo tipo de agresiones y de injusticias, manifiesta este domingo la Arquidiócesis de Xalapa.

En su comunicado dominical titulado “Mirar al migrante desde la cultura del encuentro” y firmado por José Manuel Suazo Reyes, director de la Oficina de Comunicación Social, la Arquidiócesis de Xalapa, manifiesta que los migrantes y refugiados abandonan sus lugares de origen por varias razones: por la violencia, las persecuciones, los desastres naturales y la mayoría por la pobreza para buscar mejores condiciones de vida.

La Iglesia católica trata de responder a la grave situación que viven los migrantes a través de la pastoral de la movilidad que promueve corredores humanitarios en los que los hermanos migrantes pueden encontrar una casa dónde pasar la noche, recibir un plato de comida caliente y un lugar dónde descansar para recuperar las fuerzas de su largo peregrinar.
“No olvidemos que todos somos migrantes en diferentes etapas de nuestra vida, de hecho ni siquiera este mundo es nuestra morada definitiva, uno tiene que dejar su tierra y su patria para estudiar, trabajar o servir a los demás. La experiencia de migración nos hace sensibles con nuestros hermanos que hoy en día están en camino buscando condiciones mejores de vida”, afirma el comunicado de este domingo.

El documento recuerda que el pasado 15 de agosto, el Papa Francisco publicó su mensaje para la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado 2018 en el cual propone cuatro acciones: Acoger, Proteger, Promover e Integrar, que pueden servir a todos en la atención a los migrantes que tocan la puerta o extienden la mano para pedir un poco de ayuda. “La responsabilidad de atender a los migrantes, la Iglesia católica la comparte con todos los creyentes y personas de buena voluntad. Pues el forastero, dice el Papa, ‘es una ocasión de encuentro con Jesucristo que se identifica con el extranjero en cualquier época de la historia’”.

En el comunicado de la arquidiócesis se indica que las mencionadas acciones tienen funciones y significados específicos; de esa forma, Acoger significa ampliar las posibilidades para que los emigrantes y refugiados puedan entrar de modo seguro y legal a los países de destino. Proteger “se conjuga con toda una serie de acciones en defensa de los derechos y de la dignidad de los emigrantes y refugiados, independientemente de su estatus migratorio”, pues el migrante es una persona que tiene una dignidad y merece respeto y atención.

Promover, se refiere a “trabajar con el fin de que a todos los emigrantes y refugiados, así como a las comunidades que los acogen, se les dé la posibilidad de realizarse como personas en todas las dimensiones que componen la humanidad querida por el Creador”. Finalmente, Integrar indica que la presencia de emigrantes es siempre una oportunidad de enriquecimiento intercultural. Esta cuarta acción no significa suprimir, olvidar o negar la propia identidad cultural sino aprender a descubrir y valorar las riquezas de los demás.

Fonte: Diario de Xalapa