5 de maio de 2017

idi spaLas mujeres migrantes se enfrentan cada año a la separación de sus familias por diversos motivos, ya sea la deportación o el retorno a su país, y quedan a la deriva, sin la información necesaria para ejercer sus derechos, lo anterior quedo de manifiesto en la mesa redonda “Madres e hijos migrantes. Construyendo identidades más allá de las fronteras”.

Las mujeres migrantes se enfrentan cada año a la separación de sus familias por diversos motivos, ya sea la deportación o el retorno a su país, y quedan a la deriva, sin la información necesaria para ejercer sus derechos, lo anterior quedo de manifiesto en la mesa redonda “Madres e hijos migrantes. Construyendo identidades más allá de las fronteras”.

En el marco del ciclo “Presencia Migrante en la UNAM”, el titular de la secretaría del Migrante, José Luis Gutiérrez Pérez, reconoció la necesidad de fortalecer las políticas públicas que sean incluyentes y obedezcan a la realidad migrante que se vive en el estado. Recordó que hay 60 mil niños que son migrantes, así como cuatro millones 300 mil michoacanos que viven en Estados Unidos, lo que equivale a la cantidad de habitantes que viven actualmente en la entidad michoacana.

“No podemos, en Michoacán, excluir al otro Michoacán si queremos que las políticas públicas en este estado sean exitosas”, afirmó el secretario.

Para dar la palabra a las invitadas la moderadora la Mtra. Alejandra Ceja académica de la Escuela Nacional de Estudios Superiores, Unidad Morelia, mencionó que el ser madre trasnacional representa un desafío para la representación histórico-cultural de la maternidad, ya que en la vida de ésta se alteran muchas de las prácticas habituales.

Sin duda que emigrar es una decisión que cambia la vida y el futuro de cualquier persona. Quienes han decidido dejar su país cargan a cuesta una maleta llena de recuerdos, aromas y sabores propios de sus tierras. Si ser inmigrante es difícil, ser madre inmigrante es todo un desafío.

Sheila Flores González, pasante de Psicología de la UMSNH, quien realiza su tesis sobre la migración a Estados Unidos por violencia de las mujeres del municipio de Ciudad Hidalgo, Michoacán, mencionó que algunas de las mujeres de esta entidad que han solicitado asilo político a Estados Unidos, lo hacen porque viven situación de violencia, buscan la reunificación familiar, la independencia económica o la búsqueda de mejores condiciones de vida.

Muchas de estas mujeres tienen una persona que se hace responsable de ellas económicamente en Estados Unidos, deben tener una presencia constante en la corte, y en algunos casos usan un brazalete localizador con las que las tienen controladas. Algunas de ellas viven en la Garita, similar a un reclusorio, donde su estancia es indeterminada. Lo anterior las vuelve vulnerables al rechazo y discriminación que soportan por lograr su objetivo al migrar.

En su momento, María Teresa, quien desde hace 25 años es migrante, mencionó que afrontar esta parte de su vida no ha sido fácil, pero a veces la migración se tiene que vivir de una manera diferente. Ella superó los retos que esto le representó y sobre todo el no sentirse sola. Su principal objetivo ha sido lograr que sus hijos conozcan sus raíces, tradiciones y costumbres, y desde luego el idioma español. Para ella, el principal obstáculo de las mujeres migrantes es superar el sufrimiento de dejar a la familia, pues en la mayoría de los casos no es posible regresar a despedirse de sus familiares más cercanos.

Zorayda Ávila Toledo, directora ejecutiva de Casa Michoacán en Chicago, habló de su trabajo en esta institución. Se ha desarrollado en proyectos de educación, prevención y fortalecimiento de la población de migrantes, trabaja en pro de los derechos humanos y en especial en el fortalecimiento de las mujeres en contextos de migración y el desarrollo de las líderes que son grupos de mujeres como agentes de desarrollo, el conocimiento de sus derechos y la información necesaria que las ayuda a ocupar mejores espacios laborales, sociales y políticos dentro de su comunidad. Ávila Toledo busca el trabajo continuo para que las y los migrantes vivan con dignidad sea el país en el que estén.

Teresa Marín, Miembro del colectivo mujeres trasnacional, mencionó la importancia de trabajar en la difusión de la información y derechos que tienen las personas migrantes, así como de los programas y facilidades que pueden brindar las instituciones de gobierno y no gubernamentales.

Finalmente, para cerrar la mesa, Crisantema Idalí de la Piedra narró como hace once años se fue a vivir con su familia a Estados Unidos. Sus hijos están en Estados Unidos gracias al mandato del Presidente Obama que ofreció ayudar a los estudiantes que no tenían papeles. Actualmente le negaron la visa y no puede regresar con ellos, ya que está castigada por 50 años para no regresar a los Estados Unidos. Para ella el ser madre en retorno es llegar a su país con 21 años guardados en dos maletas que trajo consigo, ya que el quedarse en México la separó de su familia, actualmente es divorciada y hoy tiene un año y medio que no ve a sus hijo y aún sueña con la posibilidad de verlos.

Fonte: Primeraplana