27 de setembro de 2019

Preocupados por las figuras públicas que deshumanizan a los migrantes y a otros grupos minoritarios, los expertos recuerdan que generalizar y describir a grupos enteros de personas como peligrosos o inferiores ha conducido en el pasado a tragedias catastróficas.

Treinta expertos* en derechos humanos alarmados por el reciente aumento de mensajes que fomentan el llamado discurso del odio en los medios de comunicación y las redes sociales han publicado este lunes una carta abierta en la que se pide a los Estados y las empresas en el sector de las telecomunicaciones que tomen medidas para frenar la propagación de esa lacra.

“Nos alarma el reciente aumento de los mensajes de odio y nos preocupan las figuras públicas que deshumanizan a los migrantes y a otros grupos minoritarios”, señalan los expertos en su misiva.

El grupo de expertos advierten que generalizar y describir a grupos enteros de personas como peligrosos o inferiores no es un fenómeno nuevo en la historia de la humanidad y que en el pasado ha conducido a tragedias catastróficas.

Por ese motivo, instan a los Estados a fomentar y adoptar políticas de tolerancia. “Los Estados deben trabajar de forma activa en la elaboración de políticas que garanticen los derechos a la igualdad, la no discriminación y la libertad de expresión, así como el derecho a vivir una vida libre de violencia, mediante la propagación de la tolerancia, la diversidad y las opiniones plurales”.

Del mismo modo solicitan a las empresas en el sector de las telecomunicaciones y las redes sociales a actuar y efectuar las comprobaciones debidas y que no sirvan como plataformas para la incitación al odio y a la violencia.

Exacerbación de las tensiones sociales y raciales

“El discurso del odio, tanto en internet como fuera de él, ha exacerbado las tensiones sociales y raciales, incitando a ataques con consecuencias mortales en todo el mundo”, afirman.

También alertan de que esa lacra se ha convertido en una “tendencia predominante” en todos los países y que esta situación representa una amenaza contra los valores democráticos, la estabilidad social y la paz.

Las ideas que impulsan el odio y su apoyo vulgarizan la conversación pública y  “debilitan el tejido social de los países”, concluyen.

Además, solicitan a los dirigentes a abstenerse de propagar el miedo entre el público contra los migrantes o de aquellos considerados como “ajenos” para su propio beneficio político.

Por otra parte, también mostraron su preocupación por el uso del discurso del odio “como forma de socavar la disidencia legítima”, y del mismo modo subrayaron la importancia de fomentar la libertad de expresión.

ONU