Este primer contacto con la realidad de la migración, sumado a la vocación misionera y al encuentro de Juan Bautista Scalabrini, transformaron a Padre Marchetti en un “ misionero externo” de la Congregación de los Misioneros de San Carlos, apenas se iniciaba y ya no lo tenían.
Surgió, así, el Orfanato Cristóbal Colón, en la ciudad de São Paulo, fruto de la fe y del coraje de quien donó su vida en pro de los más desfavorecidos.
Donde quiera que estuviesen los emigrantes, los pobres, los enfermos, allá estaba él para llevarles, con la fuerza de la fe, el vigor de la esperanza, el entusiasmo de la vida. Fue en este desvelarse para el bien material, humano, social y espiritual de los inmigrantes, y demás marginados de su tiempo, que sufrió el contagio y se enfermó de tifus, falleciendo, con 27 años de edad, el 14 de diciembre de 1896.
Sobre la vida del Padre Marchetti dirá el fundador Juan Bautista Scalabrini: “ Vivió una vida irreprensible de hijo de Dios entre los inmigrantes más necesitados y fue mensajero de la Palabra. Su vida no fue en vano: la perdió en sacrificio y servicio a Jesucristo identificado en el inmigrante (cf Fl 1, 1-17)”.
La causa de la canonización del Padre José Marchetti está en proceso desde 1996, año en que se celebró el centenario de su muerte.
|